Editorial Trillas
Luis Lesur

A mis veinte años, por una semana, en diciembre de 1952 visité el CREFAL o Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina que dos años antes había creado la UNESCO en Pátzcuaro, Michoacán. Ese viaje me entusiasmó tanto que acabó con mis titubeos vocacionales: estudié antropología. Durante algunos años me dedique a la investigación social y a dar clases sobre ello en la UNAM y en la Ibero. Luego, con la inspiración de lo que recordaba de Pátzcuaro me dedique a producir unos cuadernos con tecnologías utilitarias para la familia. Lo que leía la gente, en ese entonces, eran fotonovelas que se vendían en los puestos de periódicos, de modo que decidí hacerlos así, no novelados, sino con un texto breve inserto en una foto a color y venderlo en los puestos de periódicos. La SEP compró la idea y así nació una revista llamada: Cómo Hacer Mejor. Cuando al cambiar el régimen los funcionarios que apoyaron este proyecto se fueron, se acabó la revista después de 140 números.

 

Siempre me gustó el olor de la madera, del aserrín y la delicada manera en que surgían las virutas al pasar el cepillo sobre el canto de una tabla, de modo que cuando me vine a vivir a Jiutepec, en Morelos, me convertí en un carpintero aficionado. Decidí entonces hacer libros sobre oficios, igualmente ilustrados, foto y texto, paso por paso. Editorial Trillas patrocinó el proyecto que ahora ronda los cien volúmenes y que aquí, en las páginas que siguen promovemos ante usted. La idea es la misma: un texto claro, fotografías didácticas, que muestran lo que se necesita aprender del oficio para practicarlo. Muchas veces al realizar estos manuales aprendimos también el oficio para poderlo mostrar a ustedes. Ahora ya no practico la carpintería, sino que me dedico un poco a mi jardín y a escribir más manuales mientras el cuerpo aguante.